Atractivos Turísticos de México

Por acá para buscar Códigos postales o Claves LADA.

El jaguar

 

El jaguar es el más grande de los felinos que habitan en el continente americano y el tercero más grande del mundo, sólo por debajo del tigre asiático y el león africano. El jaguar es en apariencia muy similar a otro gran felino, el leopardo, ya que ambos son de tamaño y morfología similar y poseen un patrón parecido en el diseño de su manchada piel. También en ambas especies es posible encontrar ejemplares con melanismo, una condición que da al pelaje un color negro, los individuos con esta condición se conocen popularmente como ‘panteras negras’, aunque no constituyen una especie distinta, simplemente son ejemplares con esta condición específica. Sin embargo, hay diferencias sustanciales entre ambas especies: el leopardo es más pequeño y esbelto que el jaguar y la forma de sus manchas es ligeramente distinta; las manchas del jaguar son más grandes y tienen un punto en el centro, mientras que las del leopardo no; aunque la diferencia más significativa es que el leopardo es originario del continente africano y el jaguar lo es de América.

Este majestuoso y poderoso animal suele habitar en los bosques templados y selvas tropicales, aunque también se le ha localizado en zonas semi-áridas del norte de México y los estados de Arizona y Nuevo México en los Estados Unidos; puede llegar a medir casi dos metros de largo desde la punta del hocico hasta la punta de la cola y pesar hasta 160 kilogramos. El jaguar es un animal solitario, que mora oculto en las selvas más densas y caza igual en tierra que en el agua, pues además de ser extremadamente ágil en tierra, también es un gran nadador. El periodo de gestación es de entre 95 y 105 días. Los cachorros permanecen en la madriguera hasta los seis meses y a la edad de dos años se separan de su madre para vivir en solitario por el resto de su vida, limitándose a interactuar con otros ejemplares de su especie sólo en la época de apareamiento. Otro aspecto interesante del jaguar son sus manchas, que además de funcionar como camuflaje para la caza, son una especie de huella digital, ya que su patrón es único para cada individuo, lo cual es de gran ayuda para que los conservacionistas puedan identificarlos.

El jaguar fue un animal sagrado y con un enorme significado para las antiguas culturas mesoamericanas, y hoy en día podemos encontrarlo representado en templos y pirámides, así como pinturas y esculturas realizadas en los más diversos materiales, desde el barro hasta el jade. Los mayas de Yucatán lo llamaban Balam o Chaac, y creían que su piel moteada representaba las estrellas y el Dios Sol se transformaba en jaguar cada noche para poder viajar a través del mundo de los muertos. En los relatos del Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas, el jaguar es el destructor de la raza de los hombres de madera, y la criatura con la energía capaz de destruir la vida completa en el universo. En las antiguas sociedades de nuestro continente, los guerreros de alto rango y los personajes con importancia y autoridad utilizaban vestimentas de jaguar como símbolo de fuerza y poder.

Hoy en día, el jaguar forma parte de la lista de animales amenazados. Las razones por las que esta mágica criatura está en riesgo de desaparecer coinciden con las de muchas otras especies: reducción y fragmentación de su hábitat, reducción en el número de presas naturales, pero sobre todo la caza ilegal, perpetrada tanto por ganaderos, que ven al jaguar como una amenaza para sus rebaños, como por cazadores que lucran con su piel. En el pasado, el área de distribución del jaguar comprendía desde el suroeste de los Estados Unidos hasta el norte de Argentina. Hoy en día, su hábitat se ha fragmentado debido a la deforestación y el cambio de uso de suelo, e incluso en algunos países ha desaparecido completamente.

Por fortuna, en la actualidad se realizan esfuerzos para proteger a la especie y frenar el declive de su población, que disminuye de forma preocupante. Desde 1987 se prohibió la caza, captura y comercialización del jaguar en toda la república; en el año 2005 el programa de vigilancia comunitaria dirigido a la protección del jaguar en 14 estados de la república (Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Chiapas, Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Veracruz, Tamaulipas y Querétaro), con el objetivo de fortalecer la participación social y consolidar una cultura de conservación y educación ambiental. Entre las áreas protegidas para esta especie se cuentan el área de Calakmul en Campeche, así como otras áreas protegidas en Yucatán y Quintana Roo. Al igual que otras especies amenazadas, esta criatura poderosa y al mismo tiempo frágil, no sobrevivirá sin ayuda. Los proyectos de investigación y conservación son fundamentales, pero el elemento más importante es la toma de conciencia, sin ella, cualquier esfuerzo será inútil. El jaguar no sólo nos sorprende con su belleza, es parte integral tanto de la biodiversidad mexicana como de la historia y cultura ancestral de nuestro país.