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El águila real

 

Sin duda alguna, el ave más emblemática de México, presente en el escudo nacional y protagonista de uno de los mitos más importantes de la cultura mexica.

El águila real es un ave color marrón oscuro, con tonalidades doradas en la parte superior posterior de la cabeza, y algunas plumas grises en las alas y la cola. Sus alas son anchas, y llegan a medir un metro de la punta del pico a la cola y su envergadura puede alcanzar más de dos metros. Las hembras llegan a pesar hasta 6.8 kilogramos, y son por lo general más grandes que los machos, que pueden alcanzar un peso de hasta 4 kilogramos.

Debido a su gran capacidad de adaptación, la distribución geográfica del águila real se extiende por una buena parte Europa, Asia y América. Esta especie prefiere las zonas montañosas, aunque también pueden habitar en zonas bajas, si las condiciones son adecuadas. Un dato interesante sobre esta especie es que puede ser sedentaria o migratoria dependiendo de su ubicación: aquellos ejemplares que viven en las regiones más septentrionales, como Alaska, Rusia o la península escandinava migran a lugares más al sur en la época de cría, mientras que aquellos que habitan en regiones más cálidas, donde el alimento está disponible todo el año, por lo regular permanecen en el mismo sitio; el águila real es un ave adaptable, capaz de sobrevivir en distintos ambientes, aunque prefiere evitar las zonas pobladas por el ser humano, y prefiere los lugares remotos.

El águila real es uno de los depredadores más poderosos y veloces del reino de las aves. El vuelo del águila real oscila entre los 45 y los 50 kilómetros por hora, sin embargo, es capaz de deslizarse a velocidades de 130 kilómetros por hora y alcanzar los 240 kilómetros por hora cuando se lanzan por una presa. Las poderosas garras de esta ave ejercen una presión de alrededor de 440 libras por pulgada cuadrada, por lo que es muy difícil que sus presas escapen. Las presas del águila real pueden ser aves más pequeñas y mamíferos, y es una ave tan fuerte que es capaz de levantar otros animales casi de su mismo peso. Esta majestuoso ave permanece toda su vida con la misma pareja y tanto la hembra como el macho se encargan de cuidar a los polluelos, que pueden ser de uno a cuatro por nido, aunque lo más común es que sean dos. La época de apareamiento puede variar dependiendo de la región y los polluelos permanecen en el nido por periodo aproximado de 45 días.

El águila real ha ocupado un lugar preponderante en varias culturas a lo largo de la historia. Como símbolo nacional, es el animal más común, y es emblema de México, Alemania, Jordania, Austria, Kazakstán y Albania. El águila real se ha utilizado en la cetrería en Asia, Medio Oriente y Europa desde la edad media. En Roma, su uso estaba destinado exclusivamente para los emperadores, y de hecho fue símbolo del imperio Romano. En la cultura árabe, el águila real está presente en la tradición literaria, y fue emblema personal de Saladino, el mítico gobernante y conquistador del mundo islámico durante la época de las cruzadas.

Para las antiguas culturas de México, el águila real era venerada como animal sagrado y era parte importante de la simbología y la mitología de las culturas prehispánicas. Su vuelo representaba la caída de la luz sobre la tierra y su cuerpo junto con sus alas simbolizaba los cuatro rumbos cósmicos. Los guerreros de élite dentro de la infantería mexica eran llamados “guerreros águila”, y el mito de la fundación de la civilización mexica se basa en el hallazgo de un águila real devorando a una serpiente. Durante la guerra de independencia, el águila real fue el emblema de la lucha por la libertad.

El águila real alguna vez cruzó los cielos de casi toda Europa, África, Asia y América del Norte y Japón. Hoy en día, sus poblaciones están restringidas a las zonas montañosas más elevadas, aunque se ha reintroducido a zonas más bajas en países como Suecia y Dinamarca. En nuestro país, el águila real está considerada como especie amenazada, aunque es muy difícil determinar su población actual. De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, se han identificado 45 nidos y 81 parejas reproductivas en los estados de Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Jalisco, Durango, Querétaro, Guanajuato, Zacatecas, San Luis Potosí y Sonora, y su hábitat se conserva en 42 zonas protegidas del país. Además, se espera poder reproducir a la especie en cautiverio con el fin de liberar a los ejemplares y reforzar las poblaciones silvestres.